¿Estas Viviendo Tu Camino?

Maria es una chica insegura, con caracter fuerte, un poco explosivo. Pocas veces se la ve feliz, siempre  luchando en la vida y muy poco ocupándose de ella misma. Si le preguntas que le hubiera gustado hacer en la vida, aún a sus años, no puede responder, pero si le preguntas que podria ser la vecina, o tú misma, ella lo sabe y a la perfección. Pero para ella no puede dar ni una.

Sus idas al colegio eran en bus y comía lo que el colegio daba cada dia. Si ella quería salir o estaba feliz, su madre ponia esa cara especial que hacia que María ya no quisiera salir, y la alegría se le iba para que su madre se quedara con cara conforme, a pesar de que luego o se enfrascaba en sus manualidades, o simplemente no habia nada que hacer, sin compartir con Maria.

Paralelamente está Isabel, una chica segura de si misma, que sabe lo que quiere, con personalidad y totalmente realizada.

¿Qué hizo que estas dos chicas tuvieran estas personalidades y destinos diferentes? ¿Que la una se ocupara de si misma y la otra no?

Por supuesto, muchas cosas, en las cuales puede incluirse como numero uno, la esencia. Mas yendo a lo general, hay algo muy similar a otras Marías e Isabeles que es el común denominador: sus madres.

La  madre de Maria es una persona que no tenía visión para criar a sus hijos. El matrimonio era para ella la casa, la figura masculina del esposo, darles de comer y tener la casa limpia – con eso su tarea estaba cumplida. La madre de María se pasaba la vida surciendo, haciendo manualidades, enfrascada en ella misma, y el tiempo no existía para ella. Era sin caracter, poco afectuosa y con poca comunicacion con Maria.
María no recuerda ninguna expresion de cariño, ni un abrazo o beso de parte de su madre, a diferencia de la madre de Isabel que tenia el concepto de que el amor tenía que ser expresado en su totalidad  en el presente porque uno no sabia que podía pasar mañana.  El esposo de la madre de María no era el compañero ni el padre ideal, al contrario, era un hombre dominante que gobernaba la casa en forma autoritaria y a veces violenta, y la mamá de María no tenia ni voz ni voto, era una hija más. Maria se crió como pudo, aprendía cosas de lo que veia en casa de otras amigas que admiraba la clase de madres que tenían, de  las peliculas de familia, de lo que anhelaba tener. No tuvo ninguna orientación sobre sus posibilidades profesionales, ni por parte de la madre ni por parte del padre, pero si muchas criticas, ya que su madre siempre se enfocaba en lo negativo, pasando por alto las cosas positivas de María.

Isabel nació de padres compatibles, en un hogar bien constituido (hogar se llama cuando hay ese calor, esa estabilidad y armonía que ofrece el amor de la pareja), su padre, un hombre que brindaba esa imagen protectora tanto a su esposa como a sus hijos, siempre estaba presente como figura masculina.  La madre, al igual que la madre de Maria, tambien se ocupaba de dar de comer a sus hijos y cuidar de su casa, la diferencia era que ella estudiaba para ver que alimentos eran los correctos para una buena nutrición, leia de como criar a los hijos, seleccionaba la lectura, la musica que sus hijos debían escuchar de pequeños, respetaba la individualidad y los caracteres de cada uno, ya que los hijos vienen diferentes, cada uno con su propia historia. Y la ocupación de su casa no era su principal enfoque, (teniéndola bien puesta siempre) sino la relacion con la familia, la felicidad  y el desarrolo de sus hijos y de ella misma.
La madre de Isabel la llevo diariamente al colegio, le preparaba una nutritiva lonchera, la incentivaba como mujer femenina, se preocupaba de conversar con ella, de   preguntarle como le habia ido y asi iba conociendo  a su hija y podía saber cuales eran sus inquietudes, sus debilidades, sus sueños, sus cualidades y sus dones. A la vez, Isabel creció sintiendose amparada por su madre.

Cuando fue creciendo Isabel, la madre tambien se informó sobre esa edad y cambio su actitud con ella, y continuó guiandola en base a lo que ella habia decidido en la vida.

La madre de María, por la situacion en que vivía frente al esposo, adoptó inconcientemente una actitud de víctima, lo que hizo desarrollar en María una actitud casi masculina, ya que tenía que proteger a la madre, sacarla adelante anímicamente y de esa manera no pudo desarrollar su propio camino, ya que su cabeza siempre estuvo ocupada en ayudar a su madre a ser un poco feliz.
Por supuesto que en ambas madres hubieron fallas, distintas disciplinas aplicadas, y momento dificiles  para ambas, ya que la evolucion es parte de eso. Las madres vienen de una época y los hijos de otra más avanzada y jamas los podemos alcanzar.

¿Por qué hoy contamos estas historias? Porque de esta manera podemos ver de afuera y nos puede ayudar a ubicarnos en ciertos aspectos de nuestra realidad actual, encontrar ciertas respuestas que nos ayudaran a dar un pequeño salto adelante en nuestro camino si no estamos contentas con el. Nos daríamos cuenta del por qué somos como somos y estamos donde estamos y que no nacimos para ese destino como Maria, que tenemos un potencial aún sin desarrollar tan igual o tal vez mejor que el de Isabel y está alli, esperando a salir. Y, como siempre digo, vamos a la parte buena del cuento y este es que en estos tiempos del No Tiempo, estamos sabiendo la maravilla de poder reprogramarnos, de re-inventar nuestra vida cada instante.  Sabemos que lo único que existe es el aquí y el ahora, y ese pasado que nos definio lo podemos re-definir, y crear una nueva causa HOY, causa que depende de ti.

Si tu madre es como la madre de Maria, lo que debes hacer es darte cuenta y con el mismo amor, dejar que ella siga realizando su camino, no vivir SU camino. Y a partir de este momento, re-programa tu vida y re-comienza, regresa al punto donde decubres que detuviste tu vida y para ello, comienza a observarte, asi podrás conocerte y saber quien eres, que gustas, que es bueno para ti, que te hace feliz, para que eres buena. Informate, y empieza a vivir tus sueños, vive todo lo que dejaste de vivir, porque es verdad aquello que se dice: que aunque tengamos un hálito de vida, tenemos la oportunidad de seguir creciendo. El papel de una hija es ser hija, no reemplazar los vacios de su madre. Y por supuesto….no juzgar a nuestras madres, ya que  no existe la culpabilidad y esa parte que vivimos tal vez sea la que teniamos que vivir para llegar a este punto del HOY.

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2 Responses to “¿Estas Viviendo Tu Camino?”

  1. Angélica Binasco says:

    Muchas gracias Mery,muy claro e ilustrativo… y sobre todo tus consejos siempre llegan en el momento preciso.

  2. Om Ar says:

    Excellent story as always. 2 Thumbs up.

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